La reforma a la Ley Aduanera comenzó a transformar de manera acelerada la dinámica del comercio exterior en México. A cinco meses de su entrada en vigor, empresas, importadores y agentes aduanales enfrentan una operación más rigurosa, con mayores controles documentales, costos más altos y procesos de validación más extensos.

Especialistas del sector coinciden en que el nuevo esquema no solo endureció la supervisión, también modificó la responsabilidad de los actores involucrados en la cadena logística. Hoy, el agente aduanal dejó de ser únicamente un intermediario del despacho para convertirse en una pieza clave en la revisión y cumplimiento normativo de las operaciones.

Magaly Cavazos, agente aduanal y vicepresidenta de la Asociación de Agentes Aduanales de Aduanas Metropolitanas (AAADAM), aseguró que el impacto ha sido profundo y obligó a replantear la forma en que se realizan las operaciones comerciales. “Ya no se puede operar como antes; el nivel de revisión y control cambió por completo”, explicó.

Durante una conferencia organizada por el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Comercio Exterior (IMECE), especialistas señalaron que la reforma trasladó gran parte de la responsabilidad preventiva al agente aduanal, aun cuando no es propietario de la mercancía ni autoridad fiscal.

Felipe Miguel González Jaimes, ex presidente de la Confederación Latinoamericana de Agentes Aduanales (CLAA), señaló que la figura del agente ahora debe asumir funciones más cercanas a una auditoría integral del importador. Bajo esta lógica, la revisión de riesgos comienza incluso antes de que la mercancía llegue a la aduana.

Procesos más estrictos y operaciones más lentas

Uno de los principales efectos de la reforma ha sido la eliminación de márgenes de interpretación en las revisiones aduaneras. Esto obligó a empresas y operadores logísticos a fortalecer sus áreas de cumplimiento y control documental.

Actualmente, ninguna operación puede avanzar sin expedientes completos, evidencia física y validaciones fiscales detalladas. Las empresas deben demostrar capacidad operativa, legalidad y trazabilidad de sus procesos antes de autorizar movimientos de importación o exportación.

El nuevo entorno también ha incrementado las visitas de verificación, auditorías preventivas y revisiones internas dentro de las agencias aduanales, que ahora operan bajo esquemas más estrictos de responsabilidad compartida.

Con ello, las Reglas Generales de Comercio Exterior consolidaron un modelo donde la prevención y la validación anticipada se convirtieron en el eje central del sistema aduanero mexicano, modificando el equilibrio operativo del comercio exterior y elevando el nivel de exigencia para todos los participantes del sector.

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